Ayer he tenido un sueño sorprendente: nada menos me perseguían unos demonios. Los personajes del sueño éramos mi novia y yo, aunque nunca logré verla ni a ella ni a mí mismo. Simplemente sabía que éramos nosotros, pero sin cuerpos físicos. Pareciera que yo (el soñante) hubiese entrado en un episodio de mi vida que se desarrollaba en otro lugar y con otro yo. En fin, no quiero co
...
(... continúa)